Iker Barbarin Álvarez, de 18 años, escucha atento las explicaciones de sus compañeros de prácticas RITE. Todos ellos se van a examinar de lo mismo, pero él sabe que entre el resto de los alumnos hay instaladores con años de experiencia de los que aprender. El profesor del grupo les observa de cerca mientras cargan con gas un equipo de aire acondicionado. Iker, que terminó el año pasado un grado medio de electricidad decidió, como muchos de los que le acompañan en clase, ampliar su rango de oportunidades laborales en el mundo de las instalaciones.
¿Qué te llevó a elegir esta formación?
Cuando terminé el grado de FP quise seguir formándome. El mundo de las instalaciones tiene mucha demanda y no hay relevo generacional. Ya conocía Saltoki y cuando me enteré de que, además de distribuidor, daba formación, contacté. Yo estudié electricidad, pero al ver en su catálogo que podía hacer también en calefacción y climatización, decidí probar.
¿Cómo está siendo tu experiencia con el curso RITE? ¿Qué te parece el formato de plataforma online y prácticas?
El curso me parece muy entretenido y práctico. Yo no tenía ni idea y con la plataforma online pude ir cogiendo conocimientos, aprendí bastante con los cursos y con todos los test de repaso que tiene de cara al examen. Así, al llegar a las clases, estaba más o menos situado y no se me hizo cuesta arriba. Y luego las prácticas me parecen muy entretenidas y útiles. Nos enseñan diferentes casos a resolver que nos van a servir en el día a día.
¿Qué es lo que más te está sorprendiendo de este sector?
Pues…tengo muchos compañeros electricistas, fontaneros, albañiles… y me ha sorprendido ver cómo esta formación puede servirle a cualquier perfil. Es un sector que cambia mucho y hay que reciclarse. La gente viene a clase con muchas ganas de aprender, a pesar de que llevan años trabajando, y eso nos motiva a los demás. Además, como el profesor también es instalador, ayuda mucho a conseguir el objetivo del carné profesional.
¿Qué habilidades sientes que estás desarrollando?
Yo venía del mundo eléctrico y no había soldado nunca, por ejemplo, y la primera vez fue un desastre. Pero al final lo hice. Además, he aprendido a realizar uniones de tuberías y probarlas para que no haya fugas, cargar refrigerante en equipos de aire acondicionado, comprobar la combustión en calderas, entender cómo funciona un sistema de ventilación… cosas que hace un año ni pensaba que podría hacer.
¿Cómo describirías el ambiente con tus compañeros y con el profesor?
El ambiente para trabajar es perfecto. He tenido mucha suerte con mis compañeros de grupo, siempre dispuestos a ayudar y enseñarte. Y lo mismo pasa con el profesor. Está atento a lo que hacemos, a nuestras dudas, sabe dónde insistir y repetir y eso me da mucha tranquilidad de cara a examinarme.
¿Y qué opinas de los equipos, las herramientas y el espacio en el que estáis haciendo las prácticas?
Estamos en un aula bastante grande y equipada con lo que necesitamos. Son equipos de marcas con las que luego podemos trabajar y tenemos material para todos. Nadie está parado en ningún momento, cada hora se aprovecha al máximo. Vamos pasando por los distintos espacios para hacer las pruebas y tenemos tiempo de sobra para repetir las que necesitemos y perfeccionar de cara al examen.
¿Dónde te gustaría verte aplicando estos conocimientos dentro de unos años?
Pues siempre he tenido mucha curiosidad por el mundo de las energías renovables, fotovoltaica, aerotermia… Creo que es el futuro y me veo trabajando en eso.
¿Qué consejo le darías a alguien que esté pensando apuntarse al curso RITE?
Yo le recomendaría apuntarse, sin duda. Es un curso que tiene su complicación, pero con un poco de esfuerzo y ganas conseguirá sacar la teoría. Luego la práctica es mucho más entretenida y llevadera y acabará por terminar de engancharle, como me ha pasado a mí.


